“¿Cuánto vale mi retro?, porque es marca __________”

Esta es una pregunta frecuente de muchos de nuestros clientes en el sector de maquinaria de construcción, aludiendo así a que el valor se encuentra ligado a la marca del equipo. Sin embargo, este solo es uno de los diversos criterios que se utilizan para determinar el valor de una máquina. Y es que a pesar de que los métodos de valuación buscan enmarcar al mercado como algo perfectamente medible y con comportamientos predecibles, la realidad es mucho más compleja. Por esta razón, es importante tener en cuenta que las negociaciones de los equipos se basan en la información que cada una de las partes tienen del mercado, y no hay que ser un genio para saber que esta información tiende a variar. Por consiguiente, se debe reconocer que existen algunos factores que son propios del universo de maquinaria de construcción, los cuales pueden determinar el valor del equipo y permiten lograr cálculos con un buen nivel de acierto.

El primer criterio que debemos tener en cuenta es la marca, la cual no solo se debe medir por el reconocimiento de esta, sino también por el servicio posventa y su desempeño. Existen máquinas que se destacan en algún tipo de máquina (excavadora, motoniveladora, compactadora, etc.), y es por eso que, creer que cierta marca es la mejor no es del todo cierto.  Por ejemplo, Caterpillar es la marca por excelencia en retro cargadores. En vibro compactadores, la marca Hamm es la líder en el mercado, mientras que en grúas Grove resalta por su calidad. Otra de las condiciones que se debe tener en cuenta es conocer si la versión corresponde a un modelo que se comercialice en la región. Esto ya que el hecho de que el equipo sea de una marca reconocida, pero tenga poca representación y atención al cliente en materia de repuestos y mantenimiento, es un factor que reduce considerablemente su mercado secundario y por ende su valor.

En segundo lugar, otro de los factores a la hora de determinar el valor de un equipo son las condiciones de uso. Por medio de la evaluación de estas condiciones, se busca de medir el desgaste que han sufrido los principales sistemas del equipo durante su tiempo de vida. Por lo general, las condiciones de uso se tienden a determinar preguntando solamente las horas de trabajo. Este criterio puede ser muy engañoso, ya que no es lo mismo un equipo que ha trabajado 6.000 horas en minería intensiva, que 6.000 horas en movimiento de tierras para la construcción de vías. Por esta razón, las condiciones de uso que se deben considerar necesitan estar asociadas al tipo de trabajo que ha realizado el equipo, los turnos de trabajo, el ambiente en que operaba, entre otros.

Por otro lado, existen también criterios de menor incidencia que sumados pueden marcar el valor al alza o a la baja, tales como el mantenimiento recibido, la obsolescencia y la versatilidad. Todos estos elementos pueden ser medidos y verificados en la mayoría de los casos. 

Durante años hemos visto como tradicionalmente las negociaciones de equipos y maquinaria se han hecho basadas en la apariencia o en la marca del equipo. Sin embargo, en la actualidad los compradores y vendedores no solamente están mejor informados, sino que también tienen acceso a ofertas de activos a nivel global. Por esta razón es muy importante tener en cuenta todos los criterios anteriormente mencionados al momento de determinar el valor de los equipos y máquinas, ya que sumados, todos estos criterios pueden determinar el valor real del equipo en un mercado tan cambiante como el de hoy día. 

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